Por qué y para qué

Capturar viñetas. Esa parece ser la intención de este espacio según el título. Y sin embargo huele a algo estático que no me gusta. ¿A usted tampoco, lector?

Vamos a glosarlo y que parezca más bonito: queremos capturar viñetas en palabras (cosa nada fácil) para darles más vida a través de opiniones.

Mejor.

Pero la glosa nos lleva a opinar sobre la opinión. ¿Qué se hace cuando se opina sobre historietas? Se hace crítica. No se vaya, lector. Sí, dije crítica. No, no es eso que se suele entender como crítica cuando dicen “no voy a dejar que me critiques”. Parece que está socialmente establecido que crítica es hablar de lo malo. Pues vea, lector, que hay una contradicción en ello: para poder hablar de lo malo, hay que reconocerlo, ¿y quién tiene un manual de lo malo? Nadie.

No se asuste. Tampoco vamos a pretender andar inventando un manual de buenas costumbres historietísticas para que se pueda hacer crítica.

¿Y entonces qué queda? Volver a una crítica del gusto, del placer. Sin desembocar en el vacío “cómo me gustó Inodoro Pereyra” pero reivindicando el “Me gustó Inodoro Pereyra por tal viñeta, tal secuencia y tal diálogo y porque el Negro Fontanarrosa es un hijo de remil puta y la tiene clarísima”.

Así de simple: sin tapujos, sin obligaciones formales, sin excesos de citas ni abusos de jergas. Volvamos a la crítica de la opinión-que-genera-una-opinión-que-genera-otra-opinión.

Y después seremos un poquito más felices.

O no.

Anuncios

Publicado el julio 13, 2009 en De bueyes perdidos y otras flores. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Qué papelón que llegué acá por un link, qué desconocedora de las cosientas que hacen mis amigos. Será la distancia o andá a saber, pero levanto la copa virtual, volvamos a la crítica de la opinión que genera una opinión que genera una opinión que genera una opinión…que genera.
    Y yo me iré desaznando de la viñeta y sus colores.
    Salú =)

    Me gusta

    • spiderjerusalem85

      Salud(os). De eso consta, a eso apunta, este boliche.
      Es un canto a la libertad del placer de la lectura y una oda a la voluntad de expresarlo.
      Es un grito de ira contra las “estructuras estructurantes” y los abigarrados y endogámicos devaneos terminológicos que se producen por y para unos pocos.
      Es, finalmente, un darle rienda suelta a la anarquía (y el juego ilimitado) de las opiniones, aún de la más tremendista y de la menos aguda, que son opiniones al fin y las celebramos a todas por igual.
      Y ahora me llamo a silencio, que se me calienta el whisky.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: